Cada vez son más las empresas que demandan servicios de coaching, en
muchos casos como complemento de sus programas de formación. Así,
empieza a ser frecuente que tras un curso de formación, surja la
necesidad de un programa de coaching que ayude individualmente (casi
siempre) o en grupos pequeños (menos habitual) a poner en práctica
los conocimientos adquiridos en el curso y desarrollar otros
recursos. Otras veces, el coaching se realiza sin esa formación
previa, a petición de los propios interesados o la misma empresa.
Normalmente, las personas que reciben coaching (coachees) son
directivos o gestores con responsabilidades de liderazgo y los que
lo imparten (coaches) profesionales externos a la empresa.
Sin duda, éste es un buen momento para introducirse en esta
profesión en auge, tanto para nuevos titulados sin experiencia en
otros ámbitos, como para los profesionales con un bagaje en campos
afines que deseen reciclarse y derivar su experiencia hacia el
coaching.